Un trabajador de apenas 22 años falleció esta madrugada en el Coliseo de Roma al caer desde 10 metros de altura mientras trabajaba en la instalación de la nueva iluminación del monumento. Tras el accidente, el edificio ha permanecido cerrado al público, y algunos turistas no se han mostrado comprensivos con la situación. "Es ridículo", lamenta un estadounidense de visita en Roma. "Si hubiera alguna necesidad de cerrarlo está bien, pero por el luto de alguien... Vengo aquí a pasar solo unos días".